Cuenta la leyenda que la uva albariño fue llevada a Galicia por los
monjes de la Orden del Císter en el siglo XII. Mil años más tarde al
amparo de la prestigiosa D. O. Rías Baixas, nuestros viñedos de O Rosal
siguen creciendo bajo la influencia del clima atlántico, proporcionando
un vino fresco, con moderada graduación alcohólica y buena acidez.